Las personas estamos en contacto con el agua todo el tiempo, ya sea para su consumo, para higienizarnos, para lavar la comida y la ropa o para recreación. Por tal motivo, es importante que el agua con la que estemos en contacto sea segura.

Algunos de los contaminantes típicos del agua incluyen compuestos químicos tóxicos. Sin embargo, otro tipo habitual de contaminación a la que se debe prestar especial atención es a la microbiológica. El agua es esencial para la vida, por lo que desde grandes animales hasta organismos microscópicos estarán en contacto con ella.

Ciertos microorganismos presentes en el agua son de especial importancia, porque pueden afectar de forma directa o indirecta a la salud de las personas con quien entran en contacto. A continuación, se presentan sólo algunos de los más relevantes.

Una de las familias más conocidas de bacterias son las coliformes, cuyo representante más típico es la Escherichia coli, una bacteria presente en la materia fecal. Las infecciones con coliformes no son tan habituales. Sin embargo, su presencia indica que el agua puede estar contaminada con materia fecal, la cual contiene otros microorganismos que sí pueden resultar más peligrosos. Asimismo, el análisis de coliformes está muy extendido en las plantas potabilizadoras y en las plantas de tratamiento de efluentes, ya que permite determinar si el proceso de desinfección ha sido efectivo: la presencia de una cantidad importante de coliformes indicará que la cantidad de cloro que se está dosificando es insuficiente.

Escherichia coli bajo el microscopio

Una especie de bacteria que tiene relevancia en la sanidad del agua es la Pseudomonas aeruginosa, un microorganismo que se puede adaptar a distintas condiciones ambientales y suele estar presente en el agua, incluso cuando no está fuertemente contaminada. Esta bacteria puede afectar distintas partes del cuerpo, generando infecciones en las vías respiratorias, las vías urinarias, los tejidos e incluso infecciones generalizadas. Es particularmente riesgoso para personas inmunodeprimidas. 

Pseudomonas aeruginosa bajo el microscopio

Por otro lado, existe un grupo de microorganismos llamados cianobacterias, cuyo origen suele estar asociado a vertidos de fertilizantes provenientes de zonas agrícolas, o por contaminación proveniente de efluentes líquidos. Son capaces de generar toxinas que son tóxicas para las personas y los animales acuáticos, por lo que su detección es muy importante, particularmente en lagos, lagunas o embalses que sean más propensos a su proliferación. Para conocer más sobre las cianobacterias, hacer click aquí.

Otro tipo de bacterias relevantes son las del género Salmonella, conocidas por encontrarse de forma frecuente en los huevos y el pollo crudos. El consumo de agua con estos microorganismos puede provocar distintas afecciones, incluyendo fiebres tifoideas y salmonelosis.

Por último, es importante mencionar que, si bien las bacterias suelen ser los microorganismos más difundidos, también existen protozoos y virus que pueden estar presentes en el agua y tener capacidad de afectar a las personas y los animales, provocando síntomas como fiebre, diarrea, dolores abdominales y enfermedades más peligrosas. 

Giardia lamblia, un protozoo con potencial patogénico en el agua

Para evitar los problemas asociados a la contaminación microbiológica, existen distintas medidas importantes a seguir según el tipo de situación:

  • En las plantas potabilizadoras, el proceso de desinfección es fundamental para evitar que el riesgo de exponer a la población a contaminantes microbiológicos. Esto se logra generalmente mediante la dosificación de hipoclorito de sodio, aunque también existen experiencias con ozono y luz ultravioleta. El agua de las plantas potabilizadoras es sometida a análisis periódicos para garantizar su inocuidad.
  • En las plantas de tratamiento de efluentes, el tratamiento terciario es el encargado de la eliminación de microorganismos. En las normativas de casi todas las provincias del país existen límites en cuanto a los microorganismos que pueden estar presentes en un efluente tratado, por lo que un proceso de desinfección inapropiado es un incumplimiento legal susceptible de multas y otras sanciones.
  • Al disfrutar de espacios recreativos, es importante bañarse únicamente en lugares habilitados, evitando entrar en contacto con el agua si las autoridades sanitarias indican riesgo de contaminación.
  • Consumir agua de la cual estamos seguros que es potable. En caso de tener dudas respecto a la inocuidad del agua a consumir, hervirla garantiza la eliminación de los microorganismos. Cabe aclarar que hervir el agua no elimina contaminantes químicos, como metales tóxicos u otras sustancias peligrosas.

En Bioingepro somos especialistas en el diseño, fabricación y operación de plantas de tratamiento de efluentes y plantas potabilizadoras de agua. Contamos con amplia experiencia y estamos disponibles para asesorarlos. En caso de requerir mayor información o necesitar un presupuesto, no dude en consultarnos.