Las plantas de tratamiento de efluentes suelen estar formadas por un conjunto de operaciones unitarias que logran la depuración del líquido ingresante. A la salida de las plantas se suelen verificar dos puntos muy importantes. El primero de ellos es que los parámetros del efluente tratado se encuentren dentro de los límites permitidos por la normativa. El segundo, que el destino final o vuelco forme parte del diseño de la planta y cumpla con el requerimiento normativo para ese curso.

En este artículo, se analizará una alternativa innovadora y sostenible para el destino del efluente tratado, que es la infiltración en terreno. En un mundo donde la gestión sostenible del agua es esencial, la infiltración de efluente tratado se está convirtiendo en una técnica de vanguardia para abordar los desafíos relacionados con las aguas residuales.

La infiltración de efluente tratado es un proceso que implica la disposición de efluentes previamente tratados en el subsuelo. En lugar de liberar estos efluentes en cuerpos de agua superficiales, se les permite infiltrarse gradualmente en el suelo, donde se someten a un proceso natural de purificación. Esto se logra mediante la construcción de sistemas de infiltración diseñados específicamente para este propósito.

Las principales ventajas de la infiltración de los efluentes tratados son las siguientes:

  • Protección de Cuerpos de Agua Superficiales: Al evitar la descarga directa en ríos y lagos, se reduce la contaminación de los cuerpos de agua, lo que tiene un impacto positivo en la calidad del agua y la vida acuática
  • Recarga de Acuíferos: La infiltración contribuye a la recarga de acuíferos subterráneos, lo que aumenta la disponibilidad de agua subterránea y ayuda a combatir la sobreexplotación de recursos hídricos
  • Tratamiento Adicional: El proceso de infiltración a través del suelo proporciona un tratamiento adicional que elimina contaminantes y mejora la calidad del agua

Los sistemas de infiltración se diseñan cuidadosamente teniendo en cuenta factores como la geología local, la tasa de infiltración, y la calidad del efluente tratado. Por lo general, constan de pozos de infiltración o zanjas rellenas de material permeable, como grava o arena, que permiten que el agua fluya hacia el suelo de manera controlada. Se monitorea de cerca la calidad del agua y el proceso para garantizar que funcione de manera eficaz.

Para llevar a cabo este proceso es de fundamental importancia la realización de un estudio de suelo. Se debe caracterizar la capacidad de infiltración del terreno que se utilizará para la disposición final del efluente. Los temas que suele abarcar el estudio son los siguientes:

  • Caracterización del Suelo: en general los factores que influyen en la capacidad de infiltración del suelo son el contenido de arcilla, limo y arena
  • Permeabilidad del Suelo: se mide la velocidad a la que el agua puede infiltrarse en el suelo mediante pruebas específicas, como las pruebas de infiltración, que determinan la tasa de absorción del suelo
  • Profundidad del Nivel Freático: se determina la profundidad del nivel freático, que es la capa de agua subterránea presente en el suelo para evitar la denominada “sobreinfiltración”
  • Análisis de Contaminantes Potenciales: se evalúan los posibles contaminantes presentes en el suelo, como metales pesados o sustancias químicas, que podrían afectar la calidad del agua subterránea si se infiltran.

El resultado de este estudio determinará si el área es adecuada para proyectos de infiltración de agua, como la recarga de acuíferos o la gestión de aguas pluviales. Si el suelo es apto, se pueden diseñar sistemas de infiltración que ayuden a preservar la calidad del agua y a mantener los recursos hídricos subterráneos. En caso de que el suelo presente limitaciones significativas, se deberán considerar otras estrategias de gestión del agua.

Por otro lado, además de estudiar el suelo y analizar la capacidad de infiltración con la que cuenta, se debe verificar que el efluente infiltrado cumpla con la normativa propia para el tratamiento de efluentes. Cada jurisdicción cuenta con su propia normativa y por este motivo, el análisis global del proyecto de infiltración es particular según el lugar en donde se vaya a instalar.

A continuación, se puede ver un ejemplo de los parámetros máximos permisibles por normativa para infiltración en terreno en la provincia de Buenos Aires:

Extracto de la Resolución Nº336/2003 de la Autoridad del Agua (Buenos Aires)

Se deberá cumplir con los límites impuestos por la normativa, teniendo en cuenta la fila que indica “absorción por el suelo”.

En conclusión, la infiltración de efluentes tratados es un enfoque innovador y sostenible para la gestión de aguas residuales que ofrece beneficios significativos para el medio ambiente y la sociedad. Al proteger los cuerpos de agua, recargar acuíferos y mejorar la calidad del agua, esta técnica se ha convertido en una herramienta valiosa en la búsqueda de un uso más responsable y sostenible del agua. Su implementación adecuada y el monitoreo constante son esenciales para garantizar su éxito a largo plazo y continuar avanzando hacia un futuro con recursos hídricos más limpios y abundantes.

En Bioingepro somos especialistas en el diseño, fabricación y operación de plantas de tratamiento de efluentes y plantas potabilizadoras de agua. Hemos diseñado proyectos que utilizan campos de infiltración como destino final. Contamos con amplia experiencia y estamos disponibles para asesorarlos. En caso de requerir mayor información o necesitar un presupuesto, no dude en consultarnos.

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